Internos del CEDES Altamira se Capacitan en Oficios para Nuevas Oportunidades Laborales

By: Protagonista

El acceso a conocimientos y habilidades prácticas representa una valiosa oportunidad para las personas privadas de su libertad, al brindarles la posibilidad de acceder a un empleo formal o bien, desarrollar sus propios emprendimientos una vez que completen su condena. Esta formación se convierte en una herramienta esencial que les permite reconstruir sus proyectos de vida y contribuir positivamente a la sociedad, disminuyendo las probabilidades de reincidencia y promoviendo una reintegración efectiva.

En este contexto, internos e internas de los Centros de Ejecución de Sanciones de Altamira participaron activamente en programas de adiestramiento impartidos por el Instituto Tamaulipeco de Capacitación para el Empleo. A lo largo de 11 días, estas personas pudieron adquirir conocimientos prácticos en rubros como cocina, bordado, instalaciones eléctricas básicas y la preparación de postres, áreas que ofrecen un amplio campo laboral y posibilidades de autoempleo.

Los talleres estuvieron diseñados para cubrir tanto las necesidades de hombres como de mujeres que se encuentran cumpliendo una sentencia en el penal. La inclusión de ambos géneros en las diversas especialidades busca fomentar la equidad y garantizar que todos los internos tengan acceso a oportunidades de desarrollo, sin distinción de sexo, edad o antecedentes, extendiendo así los beneficios de la capacitación a toda la comunidad penitenciaria.

Más allá de la adquisición de habilidades técnicas, este tipo de programas representa un paso fundamental en el proceso de reinserción social. La Secretaría de Seguridad Pública de Tamaulipas, a través de estas acciones, busca dotar a los internos de herramientas que les permitan enfrentar los retos del mundo laboral, fortalecer su autoestima y mejorar sus perspectivas de vida al momento de reingresar a la sociedad, cumpliendo así uno de los principales objetivos institucionales en materia de readaptación social.

La capacitación recibida no solo aumenta las oportunidades de empleo, sino que también incentiva la generación de pequeños negocios y proyectos productivos al interior y exterior del centro penitenciario. De esta forma, los internos pueden visualizar un futuro diferente, basado en el esfuerzo y la superación personal, lo que contribuye a romper ciclos de exclusión y marginación, y al mismo tiempo, beneficia a sus familias y al entorno social al que regresarán.